- La IUI implica colocar espermatozoides cerca de la ovulación; la fertilización ocurre en 12-24 horas. - La implantación ocurre típicamente entre los días 6-10 post-IUI, con la producción de hCG comenzando poco después. - Se desaconsejan las pruebas tempranas (antes del día 12) debido al alto riesgo de falsos negativos. - Síntomas como hinchazón o sensibilidad son a menudo efectos secundarios de la progesterona o de las hormonas de la fase lútea, no signos definitivos de embarazo. - Los análisis de sangre clínicos a los 12-14 días son el estándar de oro para la confirmación. - Los ciclos fallidos proporcionan datos valiosos para futuros ajustes del protocolo.