- Integración hacia atrás: Producir localmente para protegerse contra la volatilidad cambiaria y la dependencia de las importaciones. - Visión a largo plazo: Priorizar proyectos de infraestructura de varias décadas sobre la venta rápida de activos. - Contratación estratégica: Reclutar expertos que superen su propio conocimiento para evitar cuellos de botella en el liderazgo. - Planificación financiera: Utilizar créditos de suministro y exportaciones denominadas en dólares para reducir el riesgo de las operaciones. - Responsabilidad social: Vincular el éxito industrial con el desarrollo social (por ejemplo, educación, salud) para la sostenibilidad a largo plazo. - Enfoque contrario: Evitar la diversificación en sectores no relacionados; dominar procesos industriales específicos en su lugar.